Solicitud y valoracion
La visita del equipo de valoración suele ser el momento que más nervios genera de todo el proceso. Saber de antemano qué se pregunta y qué se observa ayuda a que la familia llegue tranquila y a que la valoración refleje la realidad.

El Baremo de Valoración de la Dependencia (BVD), regulado por el Real Decreto 174/2011, es el instrumento oficial que usan todos los equipos de valoración en España para medir cuánta ayuda necesita una persona para desenvolverse en su vida diaria. No valora la enfermedad ni el diagnóstico en sí, sino la capacidad funcional real: qué puede hacer por sí misma la persona y en qué necesita apoyo de otra.
El resultado es una puntuación de 0 a 100 que determina el grado reconocido: Grado I o dependencia moderada (25 a 49 puntos), Grado II o dependencia severa (50 a 74 puntos) y Grado III o gran dependencia (75 a 100 puntos).
El valorador revisa, entre otras, estas áreas:
No todas las actividades pesan igual en la puntuación final: algunas, como la higiene o la movilidad, tienen más peso que otras en el cálculo del baremo.
La visita combina dos partes que suelen mezclarse durante la misma cita:
Suele durar entre 30 y 90 minutos, y se hace en el domicilio habitual de la persona dependiente, no en un centro de salud, precisamente para valorar el entorno real en el que vive.
Es recomendable que esté la persona dependiente, por supuesto, y también quien más tiempo pasa cuidándola en el día a día: muchas veces es esa persona quien mejor conoce los detalles concretos —cuánto tarda en vestirse, si necesita que le recuerden tomar la medicación, si tiene caídas frecuentes— que la propia persona dependiente puede minimizar o no recordar con exactitud.
Si aún no has pasado por la cita, en cómo pedir cita para la valoración de dependencia paso a paso explicamos cómo se gestiona ese paso previo.
No se trata de “aprobar” un examen, sino de que la valoración final se ajuste lo más posible a la ayuda que esa persona necesita realmente cada día.
Tras la visita, el equipo de valoración elabora un informe con la puntuación obtenida según el BVD, que se traslada al órgano competente para dictar la resolución de grado. A partir de ahí empieza la fase de resolución, que explicamos con más detalle en cuánto tarda en resolverse la solicitud de dependencia una vez valorada.
¿Cuánto dura la visita del valorador?
Suele durar entre 30 y 90 minutos, dependiendo de la complejidad de la situación y de cuánta información haya que recabar durante la entrevista y la observación.
¿Debo exagerar las dificultades para que reconozcan más grado?
No hace falta ni conviene exagerar: el objetivo es describir con precisión un día normal, incluyendo los días malos, sin minimizarlos por orgullo ni inflarlos artificialmente. El valorador está entrenado para detectar incoherencias, y una descripción realista es la que mejor protege el resultado correcto.